A partir de mis 40 años comencé a "terapearme". Y fue a raíz de un gran dolor; pena del alma o penas de amores. Ya me había dado cuenta que todas mis depresiones las somatizaba. En esa oportunidad andaba con un síndrome vertiginoso y con la espalda entera tiesa. Al descartar con el especialista que no era nada al oído y, asignándolo a un stress por el trabajo que realizaba, me fui dos semanas de vacaciones y volví igual, o peor. Bueno, resumiendo, la neuróloga que consulté me mandó de inmediato a un psiquiatra diagnosticándome una depresión fuerte. Y lo hice. Estuve 9 meses en terapia, como un parto, tratando de no boicotearme a mi misma. Me sirvió, y creo que de mucho. El autoconocimiento nunca está de más. A partir de entonces, y por esas "casualidades" de las que ya comenté, me ví haciéndome una PNL (Programación Neurolinguística) y un TPH (Tratamiento de Proceso Holeográfico), las que me ayudaron a completar este autoconocimiento y superar las típicas "trancas" que uno arrastra por la vida. Finalmente, me quedé con la Guestalt, ya sea por afinidad, no lo sé, pero me vino bién. Y las Flores de Bach, que a mi parecer son maravillosas.
Pero la experiencia que tuve hace unos días es algo completamente distinto, que escapa al razonamiento y al análisis, humano..? o terrenal, no sé explicarlo. Pero quiero contarlo. Es la Terapia de Respuesta Espiritual (TRE). Me la sugirió mi terapeuta y sin pensarlo dos veces a los 2 días ya estaba sentada frente a una chica joven que junto a un libro y un péndulo me explicaba de qué se trataba. Yo me entregué absolutamente sin reparos y sin desconfianza, ya que creo más en las terapias alternativas que en las tradicionales; esto sin desmerecerlas, obviamente. Creo haberlo mencionado antes que hace años estoy en el camino espiritual, espiritualista o esotérico, como quiera que lo llamen, y esta terapia se trataba de eso. Ella hace de canal a través del péndulo y se comunica directamente con el espíritu del consultante. Es decir, no hay ni preguntas, ni respuestas ni nada. Sólo te sientas o te acuestas y ella comienza a trabajar. Te advierte que puedes sentir un poco de sueño y frío, por lo que te da una mantita de polar. Que experiencia más increíble. Estuve allí más de dos horas y fue una vivencia profunda. Me dió sueño, me bajó la presión y en algún momento hasta se me salieron mis lagrimones. Salió todo, los bloqueos, los dolores ancestrales, lo que traía de vidas anteriores, los daños de grupo (entiéndase familia), todo. Ella preguntaba y le respondían en qué momento de mi vida había surgido tal o cuál trauma. Y era tal cual. Entonces ella pedía limpieza y sanación para esas heridas. Fue impresionante para mi el darme cuenta de la cantidad de "cosas" que tenía que sanar mi espíritu. Darme cuenta de todo lo que uno trae desde antes del vientre materno.
Probablemente para los que no creen en esto, sonreirán en forma escéptica, y es válido. Yo sólo quiero compartir con los que lean este artículo una experiencia fantástica y sanadora total; que creo todos lo necesitamos.
Esta terapia o técnica, por lo que esta chica me contó y por lo que investigué en la web,la creó el Sr. Robert Detzler, y créanme que sí es un regalo para el espíritu. Podría alargarme muchísimo contando todo lo que ocurrió en mi interno durante esas dos horas y tanto que allí estuve, pero se me hace difícil poder expresarlo; es una experiencia que hay que vivirla. Es tanto lo que tengo que sanar que debo volver a otra sesión en un tiempo más. Salí de allí sin entender nada, "rara", no encuentro otra palabra para definir lo que sucedía en mi interior. Con frío y sueño, se me recomendó ir a casa a dormir, pero porfiadamente pasé a tomar un café e intenté analizar lo que había ocurrido. No pude. Todo me hacía sentido, pero resistía cualquier análisis lógico y terrenal. Está demás decir que quedé maravillada. Dormí, descansé como no lo hacía hace mucho tiempo. Hasta mi expresión de mi mirada cambió. Hoy me siento mucho más liviana y menos atormentada. Sé que debo esperar al menos 5 meses para ver los resultados de esta terapia, y que debo volver, lo cual haré feliz de la vida, pero que bien que me hizo.! y vale la pena, créanme, vale mucho la pena esta sanación espiritual, se los recomiendo a todos, crean en ello o no, es bueno hacer la prueba. 
Maitena te felito por tu maravillosa experiencia....yo quiero tambien.
Te doy los datos si quieres, no hay problema. Y te felicito por querer.